Monday, January 19, 2015

La Vida y la Gramática

La vida y la gramática se parecen pero no son lo mismo. Por ejemplo, una cebra mantiene su género femenino aunque se trate de un macho. Lo mismo sucede con una ballena, una ardilla o una jirafa. En cambio, el topo puede ser una hembra, igual que un moscón o un ratón.
Las palabras terminadas en o tienden a ser masculinas; y las que acaban en a, femeninas; pero existen transgenéricos: “la mano”, “el día”, “el mapa”, “la radio”, “el programa”, “el pediatra”, “el guardia”, “el atleta”, “la contralto”, “la soprano”… Y los sexos biológicos son dos; pero los géneros, tres (masculino, femenino y neutro).
Si decimos "los jueces", que es masculino, eso abarca a los jueces y a las jueces. Si decimos “la judicatura”, que es femenino, también. “La persona” representa en femenino a mujeres y hombres, mientras que “el ser humano” lo hace en masculino, con el mismo resultado.
La mayoría
de los adjetivos
calificativos
son descalificativos.
La gramática se aleja a veces de la vida, pero los términos que usa al definir sus conceptos la evocan muy a menudo. Eso facilita que hoy nos tomemos a broma sus paradojas con estos desaforismos para aficionados a los juegos lingüísticos.
♦ Una rata dura más tiempo que un rato.
♦ En la oración “el boxeador dio un puñetazo al árbitro”, el árbitro recibe directamente el puñetazo, pero es el complemento indirecto.
♦ Un problema de “sintaxis” también se da cuando no hay huelgas del transporte.
♦ Lo peor que le puede pasar a un verbo defectivo es que además sea imperfecto.
♦ Pensar no es un verbo reflexivo.
♦ Agacharse sí que es un verbo reflexivo, pero debería clasificarse como flexivo.
♦ En una oración, los elementos apuestos no tienen por qué ser muy atractivos.
♦ La gente se pregunta por qué “todo junto” se escribe separado, y “separado” se escribe todo junto. También parece raro que “exmarido” se escriba ahora todo junto cuando define a un separado.
♦ La negación de positivo es impositivo.
♦ Los pronombres demostrativos nunca han sido capaces de demostrar nada.
♦ El idioma español tiende al uso activo frente al pasivo, a diferencia de lo que ocurre ahora en la contabilidad.
♦ Los posesivos son a menudo pura ilusión. Decimos “duermo en mi casa” o “voy a mi empresa”. Pero “mi casa” es del banco. Y “mi empresa” es de… ¡anda, qué casualidad!
♦ Si usamos más los verbos imperativos para rogar, deberían llamarse rogativos.
♦ El sujeto agente no es necesariamente un guardia.
♦ En la oración “el policía detuvo al ladrón”, el sujeto es dos veces agente.
♦ En la oración “el enfermo fue operado ayer”, el sujeto es dos veces paciente.
♦ La voz pasiva es un verbo transitivo que se ha mirado al espejo.
♦ La palabra “Telefónica” no tiene prefijos.
♦ La mayoría de los adjetivos calificativos son descalificativos.
♦ En gramática, la sección de complementos no está en la sexta planta.
♦ La oración “hoy ha hecho un día muy frío y lluvioso” se construye sobre un tiempo perfecto.
♦ Los espacios vacíos de un texto están llenos de silencio.
♦ Para la ortografía, el acento es el mismo en todas las regiones.
♦ La exclamación exclama, la interrogación interroga y la interjección interjecta.
♦ Tras la reforma laboral, el prefijo ha pasado a precario.
♦ Los accidentes gramaticales son todos muy previsibles.
♦ El acusativo no depende jerárquicamente del fiscal general del Estado.
♦ Incluso el pretérito pluscuamperfecto puede tener algún defectillo.
♦ ¿Por qué copular no es un verbo copulativo?
♦ Los verbos copulativos, como ser o estar, no son los que refieren determinada actividad de los seres animados (especialmente de los muy animados), sino los que forman un predicado nominal. Eso sí, necesitan el atributo.

Sunday, January 4, 2015

Propósitos en el Horizonte del 2015



PREGUNTAS PARA  REFLEXIONAR
Propósitos para el nuevo año 2015
Hacer una introspección y luego responder sinceramente a cada uno de los siguientes cuestionamientos.

TRABAJO
¿Trabajo para disfrutar? ¿Disfruto cuando trabajo? ¿Cuáles son mis pensamientos mientras estoy  trabajando? ¿Y cuando me levanto para ir a  trabajar?

PROSPERIDAD
¿Creo que la abundancia está disponible para  todos? ¿Creo que merezco la  abundancia?
¿El dinero es una de mis grandes  preocupaciones? ¿Qué pensamientos emito acerca del  dinero?

SALUD
¿Cuido mi alimentación? ¿Soy consciente de las vibraciones y de la composición  de lo que ingiero?
¿Qué pensamientos emito, de manera repetida, acerca de  la vida y de mí mismo? ¿Creo que puedo curarme? ¿Confío en la sabiduría de la vida, que me está  proporcionando la experiencia que mi alma necesita para  evolucionar?

RELACIÓN DE PAREJA
¿Soy feliz junto a mi pareja? ¿Es la persona que siempre  soñé? Su presencia en mi vida ¿me ayuda a evolucionar o me  estanca? ¿Espero que él o ella me dé más de lo que me  da?
¿Me lo doy yo a mí mismo? ¿Siento que me comprende, me apoya y me  reconoce?
¿Lo hago yo con él o con ella?

RELACIÓN CON LOS  DEMÁS
¿Necesito estar siempre acompañado? ¿Por  qué? ¿Necesito estar siempre solo? ¿Por  qué?¿Creo que soy más que los demás? ¿Creo que soy menos que los  demás? ¿Veo constantemente fallos en los  demás? ¿Me defraudan a menudo? ¿Me he defraudado yo a mí  mismo?
¿Espero que me den más de lo que me  dan? ¿Me lo doy yo a mí mismo?
¿Respeto las decisiones, actos y creencias de los  demás? ¿Hablo de los demás cuando no están presentes con  actitud crítica o de juicio? ¿Necesito la aprobación de los demás para sentirme en  paz? ¿A qué dedico más tiempo: a reprochar o a  elogiar?
¿Soy capaz de buscar en mi interior la causa de las  situaciones dolorosas que se repiten en mi vida?

RELACIÓN CON UNO  MISMO
Atiendo mis necesidades y mis  deseos? ¿Concedo importancia a lo que  siento?¿Me escucho a diario y me hago  caso? ¿Antepongo las necesidades de los demás a las  propias?
¿Me acepto tal como soy, con mis luces y con mis  sombras? ¿Confío en mí?
¿Soy yo mismo en todas las áreas de mi  vida? ¿Disfruto de mi propia  compañía?
¿Soy consciente de mi discurso interior acerca de mí  mismo?

MISIÓN
¿Conozco el propósito de mi  vida? ¿Estoy atento a las señales que la vida me muestra para  indicarme el camino? ¿Y a las que me muestra el  corazón?
¿Dedico algún momento del día a conectar con mi corazón  para poder escuchar la voz de mi alma?
¿Me conformo con situaciones que me causan  apatía?
¿Permito que se desarrollen mis capacidades, aquello que  se me da bien de manera natural y fácil?
¿Estoy dispuesto a encaminar mi vida hacia lo que  siempre quise ser?
Estas preguntas pueden servirte como  guía de autoconocimiento y como punto de partida de una  decisión.